Inicio » Publicaciones con la etiqueta 'Poemas para Dios' (Página 2)
Archivo de la etiqueta: Poemas para Dios
MIS LÁGRIMAS Y LA LLUVIA
MIS LÁGRIMAS Y LA LLUVIA
Autor: Yessica Lúa G.
26 de Marzo de 2009, 11:00 pm
Ayer lloré y miré tras mi ventana
La lluvia correr…
Pensé no estoy sola alguien mas llora
¿Quién podrá ser?
Si el cielo esta despejado
No hay nubes que hagan llover
Truenos continuos sorprendían mi ser…
El sol se hizo presente pintando un bello panorama;
pero la lluvia no dejaba de caer,
y mis lágrimas seguían como dos cascadas por mi rostro
sin dejar de correr;
por primera vez no había un cielo gris
todo era hermoso;
decidí salir y mojar mi rostro,
se mezclaron así mis lagrimas y la lluvia,
sin saber diferenciar cual es una.
Lloré aun más fuerte
¡porque la alegría se festeja en grande!
No se mantiene guardada;
levanté mis brazos a los cielos
correspondiendo al gran abrazo
que El Rey de reyes me estaba dando
la lluvia no tiene otro significado
que las lagrimas de papá compartiendo
esta alegría que me esta entregando.
A Él gracias porque sé que en los cielos
hay fiesta; todos allá arriba festejan
cuando un ser humano conoce al creador
y hoy, yo festejo la dicha de sentir su amor.
¡QUE VIVA EL REYE DE REYES PORQUE VIVO ESTA!
Alas de Águila
Alas de Águila
Autor: Yessica Lúa G
25 de Marzo de 2009, 10:00 pm
Quisiera en letras y bellos versos
plasmar lo que me has dado y
lo que esta por venir.
Pero no sé por que se me es tan difícil
será ¿por qué me siento feliz?
Siento un gozo en el alma
y me impide escribir…
Existe en mi mente una imagen
que jamás viví, parece como un sueño
sacado de los archivos del cielo,
si, eso es así… los archivos del cielo
han bajado hasta aquí.
Me siento inmensamente agradecida contigo
y a veces siento que no he dado todo lo que esperabas
pero me has levantado alas como águila
y camino y no me canso
corro y no me fatigo
por eso sé que de ahora en adelante
yo estaré contigo…
Perdóname por los momentos
donde he caído, donde me he sentido sin fuerza
pero siempre recuerdo
el toque especial en mi vida y eso me da
fuerza para seguir;
estoy aprendiendo a ser piedra
para que nada malo me dañe
y no esponja que absorbe
todo y lo retiene.
Gracias Papá por visitarme siempre
y no dejarme sola,
Gracias por preocuparte por mí y por los que amo,
Gracias por ser paciente y escucharme,
Gracias por llamarme hija
y comprar mi alma con tu sangre.
Tantas lagrimas derramaste mi señor
pero yo secare cada una de ellas con mi amor;
no quiero que derrames ni una mas a causa de la maldad.


